Momentos de Reflexión es un programa de laicos comprometidos en la evangelizacion, del Municipio de Guatape, Antioquia, Republica de Colombia.

Transmitido en la emisora de la parroquial Cultural Estereo, y retransmitido via web y otras emisoras que descargan nuestro programa.

ESCUCHA NUESTRA EMISORA EN VIVO!

CLICK AL MICROFONO! (no puedes tener bloqueo de ventanas emergentes en tu navegador).


 

 

ESCUCHE EL PROGRAMA PRE-GRABADO - AQUI!

(Para escucharlo necesitas tener Apple Quicktime, decargalo aqui!)

Junio 26 de 2009 en mp3

 

 

 

 

QUIERES SABER MAS DE NOSOTROS?, ESCRIBE A:

carlosandresloaiza@yahoo.com

 

 



También estamos en:

Puedes encontrarlo en la opcion "Grupos", y luego escribes " MOMENTOS DE REFLEXION".


Comentario de CARLOS ANDRES LOAIZA CORREA,

 

Evangelio Según San Mateo 23, 13-22

«¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que cerráis a los hombres el Reino de los Cielos! Vosotros ciertamente no entráis; y a los que están entrando no les dejáis entrar.
«¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que recorréis mar y tierra para hacer un prosélito, y, cuando llega a serlo, le hacéis hijo de condenación el doble que vosotros!
«¡Ay de vosotros, guías ciegos, que decís: "Si uno jura por el Santuario, eso no es nada; mas si jura por el oro del Santuario, queda obligado!"
¡Insensatos y ciegos! ¿Qué es más importante, el oro, o el Santuario que hace sagrado el oro?
Y también: "Si uno jura por el altar, eso no es nada; mas si jura por la ofrenda que está sobre él, queda obligado."
¡Ciegos! ¿Qué es más importante, la ofrenda, o el altar que hace sagrada la ofrenda?
Quien jura, pues, por el altar, jura por él y por todo lo que está sobre él.
Quien jura por el Santuario, jura por él y por Aquel que lo habita.
Y quien jura por el cielo, jura por el trono de Dios y por Aquel que está sentado en él.


¡Ay de vosotros!

En 1.996, tenia 19 años, era un estudiante en una academia de aviación, recuerdo que yo en mi juventud, era una persona idealista, pero al mismo tiempo, era imprudente e ingenuo. Recuerdo que me encontraba iniciando mis primeros vuelos como “piloto estudiante”; y me encontraba una mañana preparándome para hacer mi primer vuelo de larga distancia, sin ningún instructor que me acompañara.

Tenia que despegar de una ciudad “A” y volar durante dos horas, a una ciudad “B”. Se suponía que debía salir antes de las 9 de la mañana, pues por la época del año en que nos encontrábamos, si salía mas tarde, podría ser alcanzado por una tormenta eléctrica.

Recuerdo que camine al avión, y me encontré con un compañero, este me miro un momento y me dijo de forma burlona “espero que lleves pijama, pues te quedarás en esa ciudad durmiendo”. Recuerdo que atrás de el, estaba mi instructor de vuelo, el se acerca presurosamente y me dice “no te preocupes, te prometo que estarás aquí de regreso, y dormirás en tu casa esta noche”.

Sin mas preámbulos, me monte en el avión, lo encendí, y despegue en dirección a esa ciudad “B”. Todo el viaje transcurrió normalmente, hasta que llegue a mi destino, una pequeña pista, al lado de un lago. Aterricé y mientras bajaba del avión, a cargar combustible para el regreso, ser largó una tormenta eléctrica. En conclusión, me quedé durmiendo en un sofá, en la sala del aeropuerto, a pesar de la famosa promesa de mi instructor de vuelo.


¡No jures ¡

Te he compartido esa experiencia de mi juventud, por que se asemeja a lo que pasa en nuestras vidas, cuando contamos con nuestra voluntad, nuestra palabra, pero no contamos con la voluntad y la palabra de Dios.

En la vida creemos que tenemos un destino, una meta, una finalidad, y hacemos planes, así como yo prepare con un mapa, una ruta para llegar de la ciudad “A” a la ciudad “B”. Recibimos mensajes de alerta de Dios, recomendándonos tomar acciones adecuadas, pero no les prestamos atención, así como ese compañero que me dijo que estuviera preparado, y pensara en quedarme durmiendo en ese lugar.

Pero llegan otros, que creemos maestros, y nos dan malos consejos, y nos envían, muchas veces a cometer errores, a recorrer caminos equivocados. Ese instructor, aunque estoy seguro no tenia malas intenciones, creyó que hacia algo bueno por mi, y me envío a una noche en un sofá, y una incertidumbre para mi familia, que no regrese a casa esa noche.

Además, recorremos la vida, con un corazón confiado, pero no en Dios, sino en nuestras fuerzas. Yo contaba con unos planes de retorno, pero una tormenta me impidió regresar, no sirvió el entrenamiento, ni el juicio del instructor, y menos el mío. No sirvió un avión, que podía ir mas rápido que cualquier nube, simplemente fui tragado por una tormenta, y me obligo quedarme sentado esperando.

No podemos confiar en nuestras propias fuerzas, ni podemos prometer nada; mucho menos, podemos jurar por nadie, ni por nuestro nombre, ni nuestras vidas, ni nuestros padres o hijos, ni por el cielo, ni la tierra. ¡Todo es potestad de Dios!

Nosotros como seres humanos, solo nos queda una cosa, acudir a la misericordia de Dios, rogarle a El, que aplique sus propósitos, sus planes en nuestras vidas.

Después de 12 años, solo se que a medida que caminemos buscando el camino de Dios, debemos tener un corazón dispuesto a aprender todos los días.

Cristo nos puede ayudar a ser dignas ofrendas, sacrificios agradables a Dios, para que ante su altar, no seamos motivo de trasgresión, sino de testimonio.

Para memorizar

Mat 23:22 Y quien jura por el cielo, jura por el trono de Dios y por Aquel que está sentado en él.
Tesalonicenses 1:3 “Tenemos que dar en todo tiempo gracias a Dios por vosotros, hermanos, como es justo, porque vuestra fe está progresando mucho y se acrecienta la mutua caridad de todos y cada uno de vosotros”.

Salmo 95:4 “en sus manos están las honduras de la tierra, y suyas son las cumbres de los montes”.


 


     

Corporación CIMTED - MOMENTOS DE REFLEXION - Emisora en Línea para el Evangelización - Calle 32 N..27-37, (4) 861-0137, (4) 861-0663, Guatapé, Departamento de Antioquia - Colombia, S.A. momentosreflexionenlinea@yahoo.com -carlosandresloaiza@yahoo.com - Momentos de Reflexión.